Nuevos retos, viejos problemas

La fuerte competencia entre los proveedores cloud ha conseguido acelerar la velocidad
en el desarrollo de nuevos servicios XaaS (everything as a service). Los clientes están aprovechando esta circunstancia para dar respuestas más agiles a sus negocios, seleccionando el best of breed de entre la oferta de producto y adaptando sus procesos
a este entorno.

En 2020, en Europa, el gasto en infraestructura TI off-premise superará al de tipo on-premise. Esto no implica un incremento del gasto, sino un trasvase de un modelo a otro: ya somos cloud first. Este “ecosis­tema híbrido multicloud” se compondrá de aplicaciones que adopten múltiples combinaciones de modelos de despliegue (on-premise, cloud privada y pública) y de entrega (IaaS, PaaS, SaaS). Algunos analistas hablan ya de que cada compañía consume servicios en una media de tres nubes privadas y tres públicas. Esta variedad está destinada a alcanzar cuatro objetivos:

Seleccionar el best of breed tecnológico que permita incorporar innovación de forma rápida y ágil.

  • Optimizar el coste operativo.
  • Reducir el lock-in para evitar contextos cautivos.
  • Cumplir con la regulación.

Pero no todo son beneficios; también existen retos a la hora de adaptar la TI a este nuevo modelo de multiconsumo. Las principales cuestiones que plantean nuestros clientes en este ámbito son las siguientes.

¿Cómo tiene que cambiar la organización?

El modelo puede variar, desde el descentralizado, donde cada unidad de negocio dicta sus directrices y modelo de consumo, hasta el centralizado en una unidad de cloud dentro del área de TI, con las capacidades necesarias, y un tiger team de expertos en multicloud que defina soluciones, marque directrices y evite duplicidades. Nuestra recomendación habitual, al menos en una primera fase, es que se adopte la segunda alternativa, ya que, dada la complejidad de los catálogos de servicios de los proveedores cloud, solo un equipo especializado puede aco­meter tan ardua tarea.

Necesito nuevo personal en el equipo?

La respuesta es sí; de hecho, serán necesarios nuevos perfiles (arquitectos cloud, técnicos en automatización y DevOps, expertos en seguridad cloud) y, al mismo tiempo, desaparecerán otros (técnicos de infraestructura, expertos en virtualización o almacenamiento). Este cambio será mayor a medida que ascendemos en la pila del modelo de entrega.

Los principales motivos para adoptar cloud son
la flexibilidad y la adopción rápida de innovación

¿Cloud es más barato?

Hay muchos casos de negocio al respecto: si comparamos un servicio de producción 24 × 7 en el que se amortice la infraestructura on-premise a tres años, no siempre sale ganadora la alternativa cloud.

No obstante, muchas veces no se tienen en cuenta las facilidades del pago por uso para optimizar el coste, facilidades como, por ejemplo, apagar los entornos de desarrollo o los de facturación cuando no se utilizan. Esto implica procesos de automatización que no siempre se implementan.

En cualquier caso, el principal motivo para la adopción de cloud no es la optimización de costes, sino la flexibilidad en el consumo y la adopción rápida de innovación.

Criterios en la selección de proveedores

  • De XaaS. Prestan servicios que incluyen su infraestructura HW/SW. Los principales criterios son la cuota de mercado, la cobertura geográfica, la capacidad de integración y su grado de cumplimiento en regulaciones y seguridad.
  • De servicios gestionados. Construyen soluciones integradas sobre funcionalidades ya existentes (best of breed) de los proveedores XaaS. Es importante validar su aportación a la hora de agregar, integrar y personalizar servicios en la nube para convertirse en nuestro bróker particular, teniendo en cuenta su conocimiento del catálogo de servicios de los proveedores XaaS o su nivel de automatización.

¿Cómo tienen que cambiar los procesos?

Los viejos procesos ITIL tienen que evolucionar:

  • Gestión de la demanda. La provisión de nuevos servicios debe adaptarse a esta realidad. Metodologías como Devops asumen que el aprovisionamiento de infraestructura es inmediato y automático (infraestructure as a code). Hay que cambiar el proceso y proveer las herramientas adecuadas, como un portal de autoprovisión que exponga el máximo de funcionalidad. En un entorno multicloud, esta es una pieza clave para gestionar los activos; sin embargo, las soluciones existentes no permiten incorporar de manera inmediata cualquier nuevo elemento publicado por los proveedores de XaaS en sus catálogos. En muchos casos, se está optando por utilizar directamente la propia consola.
  • Gestión de la configuración. En este ecosistema, el CIO puede encontrarse con esos silos que lleva tiempo tratando de erradicar. En este caso resulta crítico adaptar los procesos y las herramientas para tener en la CMDB una visión completa de la TI, sin olvidar en muchos casos, ya no tenemos visibilidad completa sobre todos los activos.
  • Gestión del servicio. El cumpli­miento de los SLA ya no es un objetivo para un solo provee­dor: deben implementarse mecanismos de cumpli­miento “solidario” que consoliden las responsabilidades de todos los stakeholders que participan en el servicio.
  • Gestión financiera. Es necesario establecer mecanismos avanzados de chargeback, ya que el modelo de pricing y reporting de los proveedores es diferente y se requerirán herramientas que agreguen esa información herramientas que, en muchos casos, deberán ser desarrolladas ad hoc.
  • Gestión de la capacidad. Deberemos adaptarnos a las po­sibilidades de monitorización de cada proveedor. Es labor del departamento de TI (o de sus partners) integrarlos en una consola común que permita disponer de esa visión global y facilite la cons­trucción de árboles de servicios con “raíces” en diferentes proveedores.

La expansión del datacenter no ha hecho más que comenzar. Los modelos cloud no están diseñados para manejar el volumen, variedad y velocidad de información que generan los servicios IoT.  Se requieren nuevos modelos de computación que minimicen la latencia para poder actuar en milisegundos, seleccionen datos agregados entre un vasto histórico de información y aseguren la información en tránsito.

Este modelo, llamado fog computing, tiene como filosofía acercar el procesamiento y almacenamiento allí donde se produce el dato, resolviendo así los retos anteriores. Con estas premisas, lo que nos depara el futuro es un datacenter totalmente distribuido, con diferentes niveles de agregación y en el que aspectos tales como seguridad, gobierno y automatización serán cada vez más relevantes.