Análisis de tendencias

Externalizar servicios es una de las prácticas que más llevan a cabo las compañías, sobre todo pensando en ahorrar costes. Pero más allá de este aspecto económico, hay otros estratégicos como la especialización, la flexibilidad y la falta de recursos propios. En el caso del outsourcing del data center, la planificación del negocio es clave.

Las compañías deciden externalizar sus servicios por muchas razones. Hay una que parece prioritaria: el ahorro de costes. Pero también son factores a tener en cuenta la falta de recursos propios y la necesidad de conseguir una mayor flexibilidad a la hora de gestionar esos servicios para adaptarse a las necesidades del negocio.

De hecho, en un estudio de Penteo sobre el estado del outsourcing en Europa, la escasez de recursos aparece como la principal razón.

Además hay una tendencia creciente hacia un modelo de alta externalización. La propia evolución de los servicios de outsourcing se está adaptando a las nuevas necesidades de las compañías; un escenario en el que la especialización del proveedor gana protagonismo y donde priman contratos más pequeños y de menor duración.

Esta evolución también es consecuencia de un cambio en la mentalidad de los responsables de las compañías, que empiezan a ver a la externalización como una herramienta más relacionada con la estrategia corporativa y no como un mero sistema de ahorro de costes.

Pensemos que siempre es mejor dejar en manos de expertos las áreas que, siendo importantes para el negocio, no forman parte del core. Por ejemplo, en el caso de la infraestructura TI, contar con un proveedor va a permitir a las organizaciones externalizar su tecnología en instalaciones preparadas para ofrecer mejores opciones de conectividad, seguridad, energía, etc. Como decimos, no es únicamente una cuestión de costes, también de foco en el negocio y de mejora de la competitividad.

Los responsables de las compañías empiezan a ver a la externalización como una herramienta más relacionada con la estrategia corporativa

Aspectos a considerar

En función del tipo de servicio de que se va a externalizar habrá que valorar o hacer más hincapié en uno u otro aspecto. Recordemos que la variable que determina si la empresa externaliza o no es la necesidad que tenga de garantizar su continuidad de negocio y los recursos disponibles.

Centrándonos en la externalización del centro de datos, es importante también conocer el tipo de modelo de servicios que se elige. Entre los proveedores de data centers existen modelos neutrales con una amplia oferta en conectividad, donde será el cliente quien seleccionará el carrier que más le interese para su negocio. Pero también hay otros modelos más limitados donde los servicios de comunicaciones vienen dados por el propio proveedor del servicio de centro de datos. En ese caso, la empresa debería valorar qué es más estratégico para la compañía: ¿poner todas las manzanas en la misma cesta o dividirlas?

La neutralidad ofrece menor cautividad, que se refleja en mantener el control e independizar las TIC de las facilities. También brinda una mejor optimización del TCO, pues se puede elegir de manera libre los servicios TIC, el coste de cambio es inferior y la relación con los proveedores tecnológicos es mejor, puesto que se consigue un mayor poder de negociación.

Asimismo, será muy importante conocer las distintas certificaciones en diseño, gestión y mantenimiento de las instalaciones, así como la procedencia de las fuentes de energía y su política de eficiencia energética.

La relación entre cliente y el proveedor de data centers está basada en  la transparencia que ambas partes ofrezcan durante la negociación, que resultará vital para lograr una implementación exitosa. Los SLA o acuerdos de nivel de servicio juegan un papel fundamental a la hora de definir dichas soluciones, algo que es extrapolable a cualquier servicio que se externalice.

En España, la mayoría de los CPD corporativos tienen una superficie media de 150 m2, tamaño en el que el outsourcing del servicio supone un ahorro superior al 30%

Ventajas de la externalización del CPD

  • Considerando el centro de datos como servicio, su externalización suele ayudar a:
  • Conseguir ahorro de costes.
  • Ofrecer mayor seguridad.
  • Proporcionar una mejor conectividad.
  • Aportar flexibilidad.

Contratar un centro de datos a un proveedor especializado evitará que la empresa tenga que invertir recursos en una infraestructura propia, normalmente muy costosa. En su caso, podrá destinarlos a desarrollar actividades que puedan mejorar el valor de su negocio.

Por regla general, un centro de datos externo ofrecerá una mejor conectividad. Pensemos que su negocio depende fundamentalmente de la cantidad de proveedores de telecomunicaciones que ofrecen sus servicios, de manera independiente, a los clientes. Por lo tanto, esta capacidad de conexión permitirá mejorar el precio de la conectividad y asegura la calidad de determinados servicios al tener acceso inmediato y directo a una oferta más amplia en una única instalación.

Pensemos en las compañías que ofrecen servicios cloud o en las empresas de logística: una mejor conectividad les va a dar la capacidad para realizar las transacciones más rápido, una menor latencia en la entrega de los servicios y una mayor disponibilidad ante sus públicos.

A esto se suma otra ventaja a la hora de conseguir un mayor nivel de flexibilidad para adaptarse a las necesidades coyunturales del negocio: evolución tecnológica, cambios estratégicos, mudanzas, por poner tres ejemplos. Estas cuestiones van a requerir una respuesta rápida que con los centros de datos in-house no siempre es posible, puesto que los costes de remodelación pueden ser inasumibles.

Precisamente, los costes de construir un centro de datos propio son en muchas ocasiones un lastre difícil de amortizar. No sólo hay que levantar la instalación, sino también dotar al centro de datos de potencia eléctrica, cableado, sistemas de refrigeración y de seguridad. A esto se suma el mantenimiento de las instalaciones y la propia gestión y monitorización del centro de datos.

Externalización del CPD

Según un estudio, externalizar el centro de datos puede suponer a las empresas ahorros de entre un 11% y un 46% en el coste total de propiedad. En estas cifras se ha incluido tanto la inversión necesaria para la construcción como el coste de operación y mantenimiento a cinco años. En España, la mayoría de los data centers o CPD corporativos tienen una superficie media de 150 metros cuadrados. Para este tamaño, el outsourcing del servicio supone un porcentaje de ahorro superior al 30%.

En el cálculo del TCO se incluye el coste de consumo eléctrico (kWh), que aunque previsiblemente irá al alza, siempre es menor para los centros de datos profesionales, puesto que contratan grandes volúmenes de energía en mejores condiciones.

Otro aspecto importante es el grado de utilización del CPD propio, ya que, de media, el 70% de la capacidad está ociosa. Esto se debe a la dificultad para dimensionar correctamente este tipo de instalaciones puesto que los cambios en el negocio pueden suponer una reducción en la cantidad de espacio necesario y dejar el centro infrautilizado. En definitiva, una pérdida de recursos y un coste para la organización.

Como vemos, son muchos los factores a tener en cuenta en la externalización de un servicio. Quizá lo más importante es que, para la empresa, el outsourcing suponga una ventaja competitiva que la haga crecer en el negocio y que deje atrás quebraderos de cabeza.